Por extraño que parezca,  un poco de papel de aluminio envolviendo las llaves de nuestro coche,  nos puede evitar un gran disgusto, e impedir  que nos encontremos con la desagradable sorpresa de que una mañana nuestro coche no está en el lugar que lo habíamos aparcado.

 En los últimos años las llaves de los coches han tenido una gran evolución y nos proporcionan una gran comodidad, incluso se está trabajando ya en métodos para abrir y cerrar el coche desde nuestro teléfono móvil, pero como casi todo, hay una contrapartida a esta evolución que plantea grandes dudas.

 Los coches inteligentes muy de moda en los últimos tiempos, que llegan con conexión a internet y complejos sistemas electrónicos, hacen que nuestros vehículos  sean más vulnerables y puedan ser hackeados con facilidad como cualquier ordenador doméstico.  El problema surge ya que muchas llaves emiten señales constantemente para que puedan ser captadas por otros dispositivos de control, y es posible que alguien pueda “copiar” esta llave y repicar el código del vehículo si se capta la señal de la llave del propietario. Para evitar que algo así pueda suceder, existe  un método muy sencillo y económico,  envolver nuestra llave en papel de aluminio, otro método más profesional aunque un poco más caro,  seria insertar nuestras llaves en una funda de Faraday, que anula las emisiones electromagnéticas de la llave, estas fundas se pueden adquirir fácilmente a través de portales especializados de internet.

 Es importante saber que ningún método de transmisión inalámbrico es totalmente seguro, aunque se está avanzando mucho en temas de seguridad,  ni siquiera los sistemas de pago inalámbricos con el móvil están libres de poder ser hackeados, al menos con las llaves de los coches nos queda el consuelo de que un simple papel de aluminio nos puede ayudar a luchar contra los amigos de lo ajeno.

Start typing and press Enter to search