Sin la ganadería extensiva el paisaje y la biodiversidad de alta montaña no serían los mismos. Con esa idea, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos ha promovido una marca para diferenciar a los productores de carne y leche que conservan la naturaleza y evitan la desaparición de especies en peligro.

Una de esas especies en riesgo de extinción es el quebrantahuesos, que aparece sobrevolando un espacio verde con ovejas, cabras y otros animales en el logotipo de esta nueva marca nacional impulsada por la fundación que trabaja por su supervivencia: “Pro-Biodiversidad”.

A partir de ahora, el consumidor sabrá si la carne o la leche que está comprando ha sido producida en condiciones que benefician a la naturaleza porque llevará la certificación que hoy ha sido presentada en sociedad por responsables de la fundación junto a Blanca Martínez, consejera de Ganadería de Cantabria, donde ya existe un primer producto con garantía de “pro-biodiversidad”, el lechazo de las montañas de Liébana.

El director de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, Gerardo Báguena, ha dicho a Efe que, por primera vez, se reconoce con una marca “lo que oficiosamente todo el mundo admite”.

Y es que, según ha subrayado, los “magníficos” prados de montaña, tan bien conservados que hoy se pueden contemplar no son fruto del azar, sino de una actividad ganadera extensiva, frente a aquella intensiva que alimenta al ganado artificialmente y lo mantiene estabulado, “sin ninguna relación con la naturaleza”.

Con su hábito de comer pastos y desbrozar, el ganado de montaña evita fuegos y mantiene el paisaje limpio, lo que “redunda en que haya osos, quebrantahuesos y especies silvestres que en muchos casos están amenazadas de extinción”, ha explicado.

Este tipo de ganadería, ha recordado, tiene además “sus problemas asociados”, expuesta como está a los ataques de los osos o los lobos.

La iniciativa forma parte de un proyecto para la innovación y el desarrollo sostenible mediante la recuperación de especies en peligro que la fundación ha puesto en marcha junto al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Dentro de ese proyecto piloto, se creó una marca para reconocer la contribución de los ganaderos productores de lechazo de las montañas de la comarca de Liébana, en los Picos de Europa.

Esa fue la simiente de la nueva certificación que ahora surge, destinada a ganaderos de toda España que desarrollen su actividad dentro de la Red Natura 2000, una figura con la que la Unión Europea protege zonas de gran valor ecológico.

Otra de las condiciones es que los animales se alimenten de pastos incluidos en esta red al menos dos meses al año.

La oficina nacional de patentes y marcas, dependiente del Ministerio de Industria, publicará próximamente el reglamento con todos los requisitos necesarios.

Según la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, en España todavía existe “un importante contingente” de ganaderos que crían a sus animales con un modelo extensivo.

Tienen que competir con la ganadería intensiva, capaz de “generar más animales, más baratos”, mientras ellos producen menos y los vendes más caros.

Báguena cree que la proporción entre unos y otros “se está moviendo”. Pero, de momento, lo que es seguro es que los ganaderos de alta montaña saldrán beneficiados con este “ejercicio de credibilidad y de reconocimiento a un sector que está generando un beneficio a la naturaleza y a la biodiversidad”.

22-02-2012 / 18:10 h EFE

Start typing and press Enter to search